Mi contacto con el mundo de las emergencias fue hace unos 5 años en el instituto, cuando un compañero de clase perdió la consciencia y se desvaneció. Ninguno de los que estábamos presentes supimos hacer otra cosa que la de alertar a un profesor que llamo al 112, y tratar de sacarle de su estado preguntándole y dándole toquecitos. Después de muchos minutos, justo cuando llego la ambulancia, volvió en si, aunque bastante aturdido.
Me gusto ver como trabajaban en equipo haciéndole las diferentes pruebas y movilizándole para trasladarle.
Lo que mas tarde paso esta de sobra en estos párrafos.
Ya de antes de este caso me empezó a atraer el mundo de la sanidad y concretamente las emergencias gracias a amigos que se dedican a ello y me han contado sus experiencias, estuve por apuntarme como voluntario en la protección civil de donde vivo, pero por diferentes circunstancias, me he visto saturado con otros temas.
Agradezco a todos los que han luchado por que esta profesión sea reconocida y yo ahora pueda estudiar este grado.
En la actualidad, los veranos trabajo de socorrista en piscinas privadas. Afortunadamente no ha pasado nada que destacar, pero si he encontrado satisfacción cuando he podido resolver un problema por mínimo que fuera, y también con el contacto con la gente y educando en seguridad.
Se quedan cosas en el tintero pero es suficiente para empezar a conocernos.
Un saludo